La compañía Antigravity presentó oficialmente su dron A1, el primero del mundo que tiene la capacidad de grabar a una calidad 8K y capturar imágenes en 360 grados de una forma inmersiva.
Este nuevo dispositivo se diseñó para hacer más fácil la grabación aérea y cambiar por completo la interacción entre el piloto y la cámara. Además, es un aparato que mezcla la innovación con la portabilidad.
Adicionalmente, utiliza un sistema de estabilización avanzado que se denomina FlowState. Este mecanismo asegura tomas de excelente calidad, eliminando los temblores, las sacudidas y los movimientos bruscos en el video.
El dron A1 de Antigravity
Uno de los atractivos de este dispositivo es que no solo se centra en la aeronave, sino que la compañía toma en cuenta al usuario. Al respecto, el sistema proporciona una experiencia de pilotaje inmersiva e intuitiva.
La clave de este cambio es el uso de las Vision Goggles, unos lentes o gafas inmersivas que son fundamentales para controlar el aparato. Asimismo, el dron se opera mediante el controlador Grip que utiliza el Free Motion Mode.
Con este modo, el piloto puede dirigir el dron con simples gestos de la mano para un control más fluido y natural. En este sentido, la persona solo tendrá que señalar la dirección deseada y el dron captará la orden de forma inmediata.
Este método de control elimina el grado de dificultad asociado a los tradicionales controles de doble palanca que se encuentran en la mayoría de los drones. Gracias a esto, cualquier usuario podría pilotar el dron, sin necesidad de tener experiencia.
Sin embargo, para aquellas personas que prefieran una metodología de vuelo más técnica o tradicional, la compañía mantiene disponible el modo FPV (Vista en primera persona). Es decir, el piloto puede escoger las modalidades de vuelo de acuerdo a sus requerimientos.
Respecto al apartado tecnológico, el dron A1 cuenta con un sistema de doble lente con sensor de 1/1.28 pulgadas. Este puede grabar en 8K a 30 fotogramas por segundo (5.2K a 60 fps o 4K a 100 fps).
“Vuela primero, encuadra después”
Una de las grandes ventajas de este dron es que captura la totalidad del entorno en cada vuelo. Con este sistema, el usuario no necesita manipular el gimbal (estabilizador de la cámara) ni preocuparse por perder ángulos durante la filmación.
Bajo la premisa de “vuela primero, encuadra después”, los creadores pueden seleccionar la perspectiva más adecuada en la edición. Así pues, pueden escoger planos cinematográficos, panorámicas dinámicas o efectos visuales, etc.
Adicionalmente, el dron A1 incorpora herramientas para ayudar a los usuarios a conseguir tomas más profesionales. Una de ellas es Sky Genie, que permite realizar maniobras complejas en 360° (como órbitas o espirales) con un solo toque.
A esta se le suma la función Deep Track que utiliza tecnología de seguimiento automático, mientras que la Cabina virtual añade elementos de juego al vuelo y experiencias inmersivas. Por ejemplo, volar junto a un dragón.
El dron A1 de Antigravity pesa 249 gramos y cabe en la palma de la mano. Además, cuenta con una batería estándar que ofrece hasta 24 minutos de autonomía y una de mayor capacidad que alcanza los 39 minutos de vuelo continuo.
Información de Cinco Días / redacción Mente Digital
No dejes de leer: Conoce la nueva “lavadora humana” de Japón que te limpia y seca en 15 minutos
Nuestras redes sociales, únete y sé parte de la tecnología
