Un equipo conjunto de investigadores de la Universidad de Michigan y la Universidad de Pensilvania presentó un nuevo avance tecnológico: los robots microscópicos y autónomos más pequeños del mundo.
Se trata de dispositivos programables con dimensiones muy pequeñas, tal es el caso de 0,2 por 0,3 por 0,5 milímetros. Con estas medidas, resultan casi invisibles a simple vista, de allí que se califiquen como “microscópicos”.
En los últimos meses, diversas empresas en todo el mundo están desarrollando máquinas humanoides de gran tamaño. Pero estos científicos se fueron al otro extremo y crearon robots extremadamente pequeños.
Robots microscópicos autónomos
Estos micro-robots son capaces de procesar información y operar de forma independiente durante meses. Es decir, pueden analizar datos de su entorno y cumplir tareas previamente programadas en su sistema.
Este avance fue destacado en la prestigiosa revista Science Robotics. El invento marca un récord histórico en la robótica a pequeña escala debido a la complejidad y durabilidad de estos dispositivos.
El éxito de estos dispositivos radica en haber superado los problemas técnicos que históricamente impedían el funcionamiento real de los microrrobots. Más allá de su tamaño, la innovación clave es que ahora estos dispositivos son capaces de realizar tareas prácticas.
Uno de los mayores retos que enfrentaban los desarrolladores de microrrobots era su movilidad, debido a que por su diminuto tamaño no era posible instalarles ruedas, patas o hélices.
Ante esto, los científicos de la Universidad de Pensilvania idearon un sistema de propulsión completamente distinto. Gracias a un campo eléctrico que moviliza iones en el fluido que los rodea, los robots se pueden desplazar.
En este caso, el movimiento iónico empuja las moléculas de agua y genera la fuerza necesaria para avanzar, reseñó Gizmodo en español. Asimismo, al no depender de accesorios, el sistema se hace más duradero en el tiempo.
Esta nueva tecnología no solo permite que los dispositivos se muevan, sino que realicen maniobras complejas y organizadas. Al respecto, pueden desplazarse de forma grupal, imitando el comportamiento coordinado de un banco de peces.
Por otra parte, estos dispositivos pueden hacer múltiples tareas con un consumo energético de 75 nanovatios. Según lo reseñado, esta cifra es unas 100.000 veces menor que la energía que utiliza un reloj inteligente.
Usos de los dispositivos
Estos robots diminutos podrían ser útiles en medicina, ya que su tamaño les permitiría acceder a zonas del cuerpo inalcanzables. Por ejemplo, pudiesen realizar procedimientos directamente en células o tejidos donde los instrumentos tradicionales no pueden operar.
Este avance permitiría observar el comportamiento de las células en vivo y al instante, lo que facilitaría la detección de anomalías o el estudio de patologías desde el interior del organismo.
Entretanto, los robots microscópicos autónomos también podrían utilizarse en la manufactura. En ese caso, su función sería realizar tareas de ensamblaje precisas y colaborar en la construcción de dispositivos a microescala.
Información de Gizmodo en español / redacción Mente Digital
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