Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) crearon un microrrobot aéreo que tiene la capacidad de volar con una rapidez y agilidad similares a la de un insecto, específicamente un abejorro.
Además, el insecto robótico es capaz de hacer maniobras acrobáticas controladas y ejecutar hasta 10 volteretas en 11 segundos. Incluso funcionó cuando las perturbaciones del viento amenazaron con desviarlo de su curso.
Todo esto lo hizo sin perder su rumbo, tal como si tuviera un instinto natural. Esto representa un gran avance, ya que anteriormente este tipo de robots solo podían ejecutar vuelos tímidos y lentos.
El microrrobot aéreo del MIT
Desde hace algunos años, el equipo del MIT a cargo de Kevin Chen estaba investigando cómo crear una máquina que tuviera un vuelo similar al de un insecto. Esto se debe a que los científicos no lograban llegar a un mecanismo que le permitiera al robot mantener el equilibrio.
Por ejemplo, si un giro era demasiado rápido, perdía estabilidad y la maniobra no se podía completar. Pero ahora, el nuevo sistema cambia toda la dinámica permitiéndole al robot anticipar los movimientos, corregirlos y ejecutarlos con milisegundos de margen.
Al respecto, el equipo diseñó un nuevo controlador basado en inteligencia artificial para el “insecto robótico”, dividido en dos niveles. El primero tiene la capacidad de calcular y ejecutar maniobras complejas, tales como volteretas, frenazos bruscos o giros cerrados.
Es un planificador que puede diseñar una trayectoria ideal al anticipar los movimientos, tomando en cuenta los límites del robot y los requisitos de seguridad. Entretanto, el segundo nivel se encarga de llevar la teoría a la práctica.
Para lograr esto, los ingenieros utilizaron el aprendizaje por imitación y entrenaron una red neuronal. Esta red es como una versión más simple del controlador predictivo en el nivel uno, pero más ligera, rápida y lista para funcionar en tiempo real.
“Ahora, con nuestro sistema de control bioinspirado, el rendimiento de vuelo de nuestro robot es comparable al de los insectos en términos de velocidad, aceleración y ángulo de cabeceo. Este es un paso muy emocionante hacia ese objetivo futuro”, afirma el científico Kevin Chen.
Con este enfoque, se determinó que el robot con dimensiones de insecto puede volar 447 % más rápido y con 255 % más de aceleración. Además, se comprobó que el robot nunca se desvió más de 4 o 5 centímetros de su trayectoria planificada.
Utilidad del pequeño robot
En un futuro, este tipo de robots podría operar en lugares donde los robots más grandes no pueden acceder. Por ejemplo, los pequeños robots voladores pueden servir para buscar a personas atrapadas entre los escombros de un terremoto o desplome de un techo.
Asimismo, el microrrobot aéreo del MIT está en capacidad de mapear zonas forestales en busca de incendios incipientes, vigilar áreas donde la intervención humana no sea segura, así como también monitorear la biodiversidad sin perturbar especies sensibles.
Información de Gizmodo en español / redacción Mente Digital
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